“Cuba, Cuba”, en la Casa Blanca
Por: Rosa Miriam Elizalde
Nos hemos levantado, como todos los días, “a la hora del Papa”. Francisco ya está en pie a las cuatro de la mañana, y el equipo de prensa que lo acompaña tiene que madrugar para poder cumplir la rutina de los controles de seguridad, a veces más dilatados que el que ocupan los hechos que luego serán noticia.
Pero es un día especial. El Pontífice hace una visita de cortesía a Barack Obama, en la Casa Blanca, y la rutina se altera con un exagerado operativo de los guardias del Servicio Secreto, que revisan exhaustivamente el equipaje, mientras los periodistas hacen fila y luego suben al ómnibus casi a paso de redoble.