Por: Jean-Guy Allard
J.J. Rendon, el asesor predilecto de
conocidos políticos derechistas de Venezuela, Colombia y Centroamerica –
entre los cuales Henrique Capriles – recibió hace tres años unos US$12
millones de parte de los tres mayores narcotraficantes colombianos,
supuestamente para conseguirles con el gobierno Santos un acuerdo de
rendición a cambio de la no extradición.
Lo reveló el 10 de enero último, desde
Estados Unidos , Javier Antonio Calle Serna, uno de los hermanos narcos
“Comba”, en una confesión hecha a un fiscal colombiano. En el
encuentro, el delincuente afirmó que entre 2010 y 2011 él y otros capos
del narcotráfico, como Diego Rastrojo, Cuchillo y el Loco Barrera,
quisieron proponer al gobierno desarmar sus mafias y acabar con el
narcotráfico en el país.
Estas revelaciones acaban de ser publicadas por el diario colombiano El Espectador
que precisa como los tres capos confiaron en Rondón, para obtener del
gobierno la aceptación de su plan de sometimiento a la justicia y
transmitirlo al jefe de Estado.
Según El Espectador, la propuesta fue
remitida a través de un documento con las huellas de los mafiosos y un
video, pero “finalmente no cuajó” porque, según Comba, se exigió un
acompañamiento del gobierno americano que nunca llegó.
“El Gobierno colombiano dilató el
proyecto y empezaron a capturar a mi gente; al ver que pasaba el tiempo y
no sucedía nada tomo la decisión con el gobierno americano y me
entrego”, dijo.
Al diario que lo consultó, Rendón
“desmintió” la entrega de cualquier dinero, y afirmó que “por su
cercanía con el presidente” Santos en 2011, unos abogados, que
representaban a estos capos, le pidieron que sirviera como puente con
las autoridades.
Rendón, prófugo de la Justicia
venezolana, famoso por el cinismo de sus métodos, aseguró que
simplemente ofició “como un canal para llevar esa correspondencia” a la
Fiscalía.
“Hubo una gestión. Me reuní con el
presidente, le entregué eso y me fui. El presidente dijo que la Fiscalía
se encargaría de eso”, pretendió el organizador de campañas electorales
caracterizadas por su suciedad. “Esta denuncia parece otro complot en
mi contra”, sugirió Rendon, hoy asilado en Miami, a pesar de las
denuncias del gobierno venezolano y de ser reclamado por Interpol.
Entrevistado, su abogado Abelardo de la
Espriella, admitió enigmatícamente que tanto el presidente como la
entonces fiscal (Viviane Morales) “sabían de los acercamientos de J. J.,
que tenían como único propósito la entrega de un grupo significativo de
narcotraficantes y generar un hecho político favorable al Gobierno”
Al investigar el caso, El Espectador
accedió a un extenso documento de 109 páginas titulado “Agenda para
solucionar el problema del narcotráfico y la violencia que genera”,
elaborado en junio de 2011, en el que se establecía que J. J. Rendón
oficiaba como “estratega general” de esta propuesta.
El Espectador precisa que varias fuentes
confirmaron que este proyecto fue conocido no solo por el alto gobierno,
la exfiscal Morales, la dirección de la Policía, los intermediarios del
proceso y el presidente Santos, sino también por funcionarios de la Embajada de Estados Unidos..
Escribe el autor del articulo: “A pesar
de que J. J. Rendón le dijo a este diario que nada de secreto tenían
estas aproximaciones, lo cierto es que sólo hasta hoy el país se entera
de la propuesta en detalle que en el año 2011 le formalizaron los
mayores capos de la droga”.
Fuentes confirmaron a El Espectador que
J. J. Rendón sí participó activamente en la gestación del plan aunque
“él sostiene que ofició como un simple mensajero y que poco se enteró de
las minucias del proceso”.
“Ahora deberá responder a la acusación de
que se le entregaron US$12 millones para cabildear esta propuesta, un
señalamiento que él redujo a un nuevo complot en su contra”, concluye el
periodista, Juan David Laverde Palma (@jdlaverde9).
Rendón ha asesorado durante los últimos
27 años las campañas presidenciales de Enrique Peña Nieto, Juan Manuel
Santos, Álvaro Uribe Vélez, Porfirio Lobo, entre otros. El descrédito,
el desprestigio y las más groseras mentiras son su principal estrategia.
Sin escrúpulos, Rendón declaró en una
entrevista con la periodista colombiana Maria Jimena Duzán que es un
asesor antiético porque “eso de la ética es para los filósofos”.
En Miami, Rendón
se mantiene en contacto con la red criminal del terrorista Luis Posada
Carriles, asesor de cada conspiración para derrocar, por todos los
medios, al gobierno de Venezuela. Lo confirmó la
reciente publicación en Caracas de un intercambio de correos entre
Rendón y Ricardo Koesling, un cubano-venezolano que desde décadas se
mueve a la sombra de Posada.
Aunque se encuentra bajo una orden de captura de Interpol a solicitud de la justicia venezolana, Rendón permanece en EEUU con la total complacencia y protección de las autoridades migratorias y del FBI.
Si rechaza las informaciones sobre la
propuesta (millonaria) que hizo al gobierno colombiano, Rendón no niega
su relación con unos de los capos de la droga más peligrosos del mundo
que vieron en él un hombre de confianza.
Las relaciones a menudo dudosas que
mantiene él que se pretende “samurai”, el secretismo que siempre
afectiona, lo inmoral de las campañas de difamación que comercializa,
permiten por cierto poner en dudas sus afirmaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario