Misiva al Señor Presidente Para
entrevistas llamar a : Elia de Tulipano: 66715874 Mariela Arce .
66529143...///...ACTIVIDADES PARA SEGUIR BUSCANDO LAS FOSAS
COMUNES...///...DISCURSO DE LA DRA. ANA ELENA PORRAS...///...
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El Orejano escuchó...........
Será verdad que un Comisionado recibió 8,000.00
panchos por un Bono Navideño( sin ningún descuento).?????.
Y, no es Comisionado del Hipo-Remón........y de
Migración...????????
-Mientras que el bono policial, que tradicionalmente
es de 100.00 balboínos...ahora viene por sesenta urraquitas....???????????????
Pd:
Omar...tú vienes de abajo...de la gente
humilde...cuida a tus muchachos/as....
Firma Responsable: El Orejano....
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BIBLIOGRAFÍA SOBRE LA
INVASIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS CONTRA PANAMÁ....
-Autor : Suarez, Luis Gaspar "Toti"
Panama, la lucha gigantesca de un pequeño-gran país
Pie de imprenta: : Verum et Militia, c1990
Descripcion Física : xii, 572 p.
Panama, la lucha gigantesca de un pequeño-gran país
Pie de imprenta: : Verum et Militia, c1990
Descripcion Física : xii, 572 p.
Negra pesadilla roja

Por Mario Augusto Rodríguez.
El Trauma y las Secuelas psicológicas de la Invasión

El Libro de la Invasión

Por Pedro Rivera y Fernando Martínez
El
20 de diciembre de 1989 en Panamá, el Ejército de los Estados Unidos descargó
sobre este pequeño país latinoamericano, el armamento bélico más contundente
desde la guerra de Vietnam. Este es un espacio abierto para ilustrar,
conmemorar y exigir verdad, justicia y reparación por este impune crimen de
lesa humanidad. Esperamos tus colaboraciones con escritos, fotografías o
eventos.
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Dra. Gilma
Camargo, Abogada de los reclamantes
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La impunidad en la invasión de los Estados
Unidos a Panamá, se pone en evidencia en este titánico Caso presentado ante la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en el cual, los reclamantes
sostienen que el Gobierno de los Estados Unidos violó los principios fundamentales
de no intervención consagrados en la Carta de la OEA que prohíbe
categóricamente la acción militar de un Estado miembro en contra de otro
y estipula que "los actos de agresión contra la soberanía de un
Estado americano serán considerados un acto de agresión contra los otros
Estados americanos."
En este caso las víctimas se identifican
como civiles, quienes no estaban comprometidos en el combate y pese a
ello sufrieron la muerte de miembros de sus familias, daños personales y
destrucción de hogares y propiedades como resultado directo de la acción
militar indiscriminada llevada a cabo por fuerzas de los Estados Unidos durante
la invasión violando los siguientes artículos de la Declaración Americana
sobre Derechos y Deberes del Hombre:
-Artículo I el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad
-Artículo VII el derecho de protección a la maternidad y a la infancia
-Artículo IX el derecho a la inviolabilidad del domicilio
-Artículo XIV el derecho al trabajo y a una justa retribución
-Artículo XXIII el derecho a la propiedad
-Artículo XXVIII el derecho a la seguridad de todos y "las justas exigencias del bienestar general y del desenvolvimiento democrático" [de los peticionarios].
La abogada es la doctora Gilma Camargo, quien representa 72 familias que interpusieron esta demanda denominada Salas y Otros versus Estados Unidos. La demanda tiene una connotación histórica importante para el país y la región por lo cual sería un caso de referencia.
Link del caso en la CIDH: http://www.cidh.oas.org/annualrep/93span/cap.III.estadosunidos10.573.htm
Link de entrevista a la Dra. Gilma Camargo: http://www.melodijoadelita.com/2012/12/a-23-anos-los-muertos-siguen-siendo-un.html
-Artículo I el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad
-Artículo VII el derecho de protección a la maternidad y a la infancia
-Artículo IX el derecho a la inviolabilidad del domicilio
-Artículo XIV el derecho al trabajo y a una justa retribución
-Artículo XXIII el derecho a la propiedad
-Artículo XXVIII el derecho a la seguridad de todos y "las justas exigencias del bienestar general y del desenvolvimiento democrático" [de los peticionarios].
La abogada es la doctora Gilma Camargo, quien representa 72 familias que interpusieron esta demanda denominada Salas y Otros versus Estados Unidos. La demanda tiene una connotación histórica importante para el país y la región por lo cual sería un caso de referencia.
Link del caso en la CIDH: http://www.cidh.oas.org/annualrep/93span/cap.III.estadosunidos10.573.htm
Link de entrevista a la Dra. Gilma Camargo: http://www.melodijoadelita.com/2012/12/a-23-anos-los-muertos-siguen-siendo-un.html
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Olmedo Beluche <olmedobeluche@hotmail.com>
Polo Ciudadano <polociudadanopanama@outlook.com>
20 DE DICIEMBRE...DUELO NACIONAL....
Polo Ciudadano <polociudadanopanama@outlook.com>
20 DE DICIEMBRE...DUELO NACIONAL....
OLVIDAR...JAMÁS.....
La Asociación de los
Familiares y Amigos de los Caídos durante la
Invasión de Estados
Unidos a Panamá, el día 20 de diciembre de 1989.
Nota de prensa
La Asociación de los Familiares y Amigos de los caídos durante la
Invasión de Estados Unidos a Panamá el 20 de diciembre de 1989, invita al pueblo panameño a una serie de actividades culturales y académicas para conmemorar los 26 años de la invasión para recordar a los caídos, repensar los hechos que se dieron durante y después del 20 de diciembre de 1989 y exigir el 20 de diciembre Día de Duelo Nacional.
Las actividades son de entrada libre y gratuita.
Programa de Actividades 2015
Viernes 4 de diciembre
Charla ‘Mitos, razones y verdades a 26
años de la invasión’
Con la escritora Stella Calloni y los
profesores Olmedo Beluche y Virgilio Araùz
Lugar: Salón de profesores de la Facultad
de Humanidades de la
Universidad de Panamá
Hora: 6:00 pm
Sábado 12 de Diciembre
La Asociación de Sociólogos de Veraguas organiza e invita al Foro `La
Invasión a Panamá, verdades y mentiras`.
5:00pm en el salón de conferencia de la USMA, sede Santiago.
A 26 años de la Invasión a 68 años del Rechazo al Tratado Filos –Hines.....(12/12/47).
Reconocimiento a los patriotas veragüenses de aquella época.
Sábado 19 de diciembre:
Performance y lanzamiento de globos de luz
Lugar: Cinta costera, entre el mercado marisco y la Cancha de tennis.
A partir de las 6:30 pm
Domingo 20 de diciembre:
8:00 am - Romería en Jardín de Paz donde se encuentra la Fosa Común
2:00 pm - Marcha negra
Lugar: saliendo del Mirador del Pacífico de la Cinta Costera, hacia el
Monumento de los Caídos.
Palabras finales
Para información de actividades contactar
a:
Trinidad Ayola,
presidenta de La Asociación de los
Familiares y
Amigos de los caídos durante la Invasión
de Estados Unidos a Panamá el
20 de diciembre de 1989
Cel. 6070-1714
//////////////////////////////////
El Miércoles, 2 de diciembre, 2015 20:32:41, ALIANZA CIUDADANA PRO JUSTICIA
<ciudadanos@alianzaprojusticia.org.pa>
escribió:
Adjuntamos
comunicado de organizaciones de mujeres.
Misiva al Señor Presidente
Para
entrevistas llamar a :
Elia de Tulipano: 66715874
Mariela Arce . 66529143
O a cualquiera de las que aparecen firmando este comunicado.
/////////////////////::::::::::::::::::::
DISCURSO DE LA DRA. ANA ELENA PORRAS, COORDINADORA DEL MOVIMIENTO
CIUDADANO POR LA IDENTIDAD PANAMEÑA CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL MES
DE LA PATRIA, EN EL TRIBUNAL ELECTORAL
Panamá, 27 de noviembre de 2015
Honorables Magistrados del Tribunal Electoral, invitados especiales y
público presente:
Tengo el honor de presentarme ante ustedes en el día de hoy para celebrar
el “Mes de la Patria” en este templo de la democracia panameña que es el
Tribunal Electoral, institución que fuera creada por el Presidente
Ernesto de la Guardia en 1958 para velar por el derecho a elegir y ser elegidos
de nuestros ciudadanos, en un marco de legalidad, transparencia, paz y equidad.
-I-
Tribunal Electoral y Movimiento Ciudadano por la Identidad Panameña
Deseo compartir con ustedes mi complacencia personal de estar frente a
ustedes hoy, como coordinadora del Movimiento Ciudadano por la Identidad
Panameña en una celebración que suma las efemérides de la independencia
panameña de España, la separación de Colombia y la creación de nuestra
República, porque en 2014, durante la intensa campaña electoral presidencial de
mayo, participé desde afuera con una multitud de ciudadanos que nos aglomeramos
para protestar por las acciones del gobierno anterior contra la autonomía,
integridad e independencia de nuestro Tribunal Electoral. El acto de hoy
permite reconocer que esa crisis de la democracia fue superada gracias a la
voluntad política de los magistrados del TE y la participación ciudadana.
El Movimiento Ciudadano por la Identidad Panameña, nacido espontáneamente
en noviembre de 2012, es una agrupación cívica de perfil independiente,
policlasista y de múltiples ideologías, cuya misión es defender, rescatar y
actualizar la memoria histórica y fortalecer la identidad nacional de los
panameños –a contracorriente de gobiernos cuya concepción del desarrollo es
hostil con la diversidad cultural, la historia y la identidad nacional, quienes
abandonaron nuestro patrimonio histórico (museos nacionales y vernaculares,
monumentos históricos y culturales, y manipularon al Instituto Nacional de
Cultura para avalar proyectos inmobiliarios y viales que son insostenibles con
la memoria histórica, las comunidades y el medioambiente.
El Movimiento nació como activista por los derechos culturales de los
panameños y panameñas, con base en postulados de diversidad incluyente,
pluralismo participativo y la interculturalidad, por el recate de nuestra
memoria histórica y el fortalecimiento de la identidad nacional, en momentos
críticos cuando se eliminaron asignaturas y horas en la enseñanza de historia
de Panamá y se eliminaban a los autores clásicos de la panameñidad de las
listas de lecturas recomendadas por el Ministerio de Educación. Dimos el
grito de alarma ese noviembre de 2012, que desató un importante apoyo de
otras agrupaciones gremiales y de ciudadanos independientes a lo largo de la
República, lo que permitió que al año siguiente, y después de un activismo
intensivo que incluyó la aprobación de la Ley 118 de 2013, rescatáramos al 9 de
Enero de 1964 del olvido histórico, sumido como estaba en una “asignatura
chorizo” de nuestra historia y sometido a la ley de días puentes que le
desdibujaban su inmensa relevancia histórica en el proceso descolonizador de
Panamá. De igual manera, impulsamos la campaña y presión ciudadana que logró la
aprobación de la Ley 37 de 2015, por medio de la cual se reinstauró la
asignatura de Historia de las Relaciones entre Panamá y los Estados Unidos,
necesario soporte académico de la memoria del 9 de Enero y de la gesta panameña
por su descolonización. En suma, logramos la creación de dos leyes nuevas, la
restauración de la bandera del 9 de Enero, la publicación de más de 20
manifiestos a la nación, foros de debate y conciencienzación y la introducción
en el lenguaje general del público y los medios de comunicación de frases como
“memoria colectiva”, “memoria histórica” e, incluso las frases “identidad
nacional” o “identidad panameña” abandonadas por el discurso político desde la
invasión de 1989.
LA IDENTIDAD NACIONAL GARANTIZA LA SUPERVIVENCIA DE LOS PUEBLOS,
CON IDENTIDAD EMPODERAMOS NUESTRA POSICIÓN EN EL MUNDO GLOBALIZADO
-II-
¿Democracia vs Soberanía Nacional?
En nuestro Continente Americano se observa, unas veces la polarización,
otras la oscilación pendular, que opone el discurso de la democracia y los derechos
humanos contra el discurso de la soberanía y la identidad nacional. El primer
grupo acusa al segundo de populista y demagógico, mientras que el segundo grupo
acusa al primero de pro imperialista. Si bien es cierto que esta confrontación
de ideologías y formas de gobierno en nuestro continente coexisten en la
actualidad pacíficamente, ya vimos en Panamá que esta confrontación del
discurso político y sus acciones condujeron a la brutal invasión del 20 de
diciembre de 1989, razón por la que entendemos su potencial bélico, cuyas
principales víctimas son los pueblos.
Dentro este dividido escenario político de nuestro continente, adquiere
mayor significado el acto que en Panamá estemos reunidos en el mismo lugar y
con visiones afines, el discurso de la democracia y los derechos humanos
enarbolado por el Tribunal Electoral con el discurso de la identidad y la
soberanía nacional defendido por el Movimiento Ciudadano por la Identidad
Panameña.
En este acto simbólico que celebramos hoy aquí se construye la visión de
que democracia e identidad, los derechos humanos y la soberanía nacional, no
deben ser propuestas excluyentes entre sí, sino que deben fusionarse en un todo
indivisible y complementario. La democracia no puede limitarse a promulgar
leyes que garanticen elecciones limpias y equitativas (aunque eso ya es un
logro gigante), porque una democracia de siglo XXI exige incorporar derechos
humanos de primera, segunda y tercera generación, los cuales suman a los
derechos civiles originarios (el derecho a elegir y ser elegido), los derechos
políticos y económicos de segunda generación (referentes a la redistribución de
la riqueza y la igualdad de oportunidades) y, finalmente, los derechos humanos
de la tercera generación que incorporan a los derechos culturales (como son la
memoria histórica, las identidades, el patrimonio cultural material e
intangible).
En pocas palabras, no puede haber democracia en Panamá, a pesar de
garantizar elecciones libres, transparentes y equitativas, si la educación
pública no cuenta con el apoyo del Estado para elevar su calidad mientras
amplía su cobertura; si las candidaturas en elecciones generales son
excluyentes según la capacidad financiera del candidato para enfrentar el
elevado costo de las campañas; si las mujeres no contamos con el mismo acceso
financiero, apoyo político y prestigio social para postularnos; si nuestros
libros de historia oficial no incluyen la historia y héroes de los pueblos
indígenas, los panameños afroantillanos, chinos y, en fin, todos los panameños
y panameñas (y si continúan obedeciendo a los intereses de un gobierno, partido
o clase social en detrimento de otros) y, por último, en la dimensión global,
si nuestra democracia no defiende el derecho soberano a la autodeterminación de
la nación panameña frente a las grandes potencias. Los componentes civiles,
económicos y culturales de la democracia deben considerarse de una manera
integral en vez de confrontarlas entre sí. Y deberá proyectarse en varias
dimensiones: hacia adentro (ámbito nacional) y hacia afuera (ámbito
internacional, regional y global).
El Movimiento Ciudadano por la Identidad Panameña apuesta por la fusión e
interrelación entre la democracia –con igualdad de
oportunidades, participación ciudadana, diversidad e interculturalidad
(fundamento de la democracia hacia adentro)— y la soberanía del Estado que
construye la identidad nacional y la autodeterminación hacia fuera. Esta fusión
permite además defender los derechos de los ciudadanos como nación y los
derechos de nuestro Estado nacional en el mundo globalizado. Separar y
oponer democracia (clasificándolo como un discurso
exclusivamente pro imperialista) contra soberanía (reduciéndolo
a un discurso de dictaduras) es un error en que los panameños incurrimos en el
pasado y debemos superar en el presente, cuando repensamos la República
en mesas de concertación y foros nacionales para reformar leyes electorales,
elegir magistrados en la CSJ, diseñar una nueva educación, etc.
Desde la perspectiva de la globalización neoliberal, nos explica Ignacio Ramonet, el
mundo globalizado de nuestros tiempos disminuye la soberanía del Estado
nacional frente a la lógica de las empresas transnacionales y los organismos
financieros, debilitando el poder de los ciudadanos y el de sus gobiernos
nacionales en la toma de decisiones concernientes a su nación, debilitando
consecuentemente la democracia.
En consecuencia, el Movimiento Ciudadano por la Identidad Panameña
defiende el postulado de que la IDENTIDAD NACIONAL ES EL MÁS PODEROSO ESCUDO DE
NUESTRA SOBERANÍA NACIONAL Y DEMOCRACIA.
-III-
Desafíos: ¿Qué democracia? ¿Qué República?
En los últimos años renace en nuestro país el discurso ciudadano en favor
de una constituyente para refundar nuestra República. Y casi todos, estén a
favor o en contra de este proyecto, en sus diferentes alternativas, visualizan
esta propuesta desde la perspectiva jurídica de la institucionalidad
democrática. Muy pocas son las voces que reclaman una redefinición de nuestra
democracia desde la perspectiva social y cultural (bajo postulados de nuestra
identidad multicultural, de inclusión y de políticas de redistribución más
justas). Todos parecen enfocarse principalmente en garantizar elecciones
limpias, combatir la corrupción y evitar la reelección, a través de leyes de
control político con una visión, tal vez, demasiado legalista, con poco
contenido sociocultural. Nadie parece preguntarse, por ejemplo: ¿Quiénes somos?
¿Cómo podemos profundizar y ampliar la democracia que tenemos? ¿Qué República
anhelamos? ¿Nos contentaremos con resolver los excesos del último quinquenio o
deseamos democratizarnos realmente?
Una referencia rápida a problemas de actualidad puede demostrar que NO
estamos avanzando hacia el camino de un cambio en nuestra cultura política que
nos enrumbe hacia la democratización de nuestra democracia (frase acuñada por
Ramonet). Veamos brevemente algunos ejemplos:
1. Políticas de migración “crisol de
razas”: si bien es cierto que desde la construcción del ferrocarril
interoceánico y del Canal de Panamá, nuestro país ha sido destino de
multitudinarias y muy diversas migraciones de mano de obra, lo cierto es que
entonces esas migraciones se dieron planificadamente y por contrataciones
laborales –y no como ahora, a través de una política migratoria descontrolada,
corrupta y sin base científica sobre las necesidades laborales del país. Estas
decisiones migratorias están desplazando a la mano de obra panameña,
debilitando las reivindicaciones de nuestros trabajadores, mientras incrementan
las cifras de desempleo nacional. Las políticas desenfrenadas y las prácticas
corruptas de migración en Panamá podrán generan desequilibrios sociales y hasta
xenofobia, males indeseables en toda democracia. Un Estado nacional democrático
debe anteponer los derechos y el bienestar de la población panameña a los
intereses de negocio de un grupo minoritario que acapara la riqueza y que
aspira a una mano de obra barata y con mínimos derechos laborales.
2. El Canal de Panamá, principal recurso
económico y símbolo de la nacionalidad panameña. La nacionalización del Canal
de Panamá y sus puertos, la reunificación del territorio nacional con la
eliminación del enclave colonial en la Zona del Canal y de las bases militares,
ha sido sin duda el motor determinante del crecimiento económico que Panamá
viene experimentando desde el 2000. No obstante este logro histórico, se hace
necesaria en el presente una información más transparente y menos publicitaria
sobre los problemas y negocios del Canal. También es tarea pendiente la
diversidad en la Junta Directiva de la Autoridad el Canal de Panamá, con la
participación de mujeres y trabajadores en esa importante empresa nacional.
Esperamos que la inauguración de la ampliación se realice sin nuevos
contratiempos ni más demoras –y que podamos todos celebrarla en una gran fiesta
popular. Recordemos siempre que PANAMÁ ES MÁS QUE UN CAMINO Y UN CANAL PORQUE
SOMOS UNA NACIÓN.
3. La división entre Iglesia y Estado, el
debilitamiento del INAC y el desmantelamiento del patrimonio cultural es otra
realidad inquietante. En medio de un sombrío escenario de desbandada de la
Directora del Instituto de Cultura y su Director de Patrimonio Histórico, del
abandono de nuestros museos vernaculares, del Museo Antropológico Reina Torres
de Araúz, de los sitios y monumentos históricos nacionales, se vienen dando
traspasos gratuitos de las propiedades de las iglesias coloniales a la curia
metropolitana, con millones de dólares asignados del presupuesto del Estado a
grupos sin idoneidad técnica ni científica para su conservación y restauración,
en flagrante violación a la Constitución Política de la República de Panamá que
prohíbe el traspaso de propiedad del patrimonio cultural de la nación. Estas
decisiones del pasado y presente gobierno desdibujan la separación entre
Iglesia y Estado, tan necesaria para la construcción de una democracia,
socavando la institucionalidad y viabilidad del Instituto Nacional de Cultura.
Entre las 6 iglesias coloniales del Casco Antiguo, que incluyen a La Catedral,
representan apenas un bocadillo, porque las donaciones referidas no se limitan
apenas al Casco Antiguo, desde que la curia metropolitana está solicitando que
se le devuelvan gratuitamente las iglesias que le fueran expropiadas e
indemnizadas en el siglo XIX, para celebrar los 500 años de la primera
arquidiócesis de Tierra Firme en Santa María la Antigua del Darién. Edificaciones
que, por cierto, fueron producto de la conquista y colonización del Istmo, de
las encomiendas y el trabajo forzado de indígenas y de esclavos africanos…una
propuesta a todas luces extemporánea, ilegal e inconveniente a los intereses de
la nación y de nuestra vulnerable democracia. ¿Qué República nos quedará si
permitimos el retorno de los privilegios de casta de la colonia hispánica? No
puede haber democracia sin igualdad frente a la Ley ni República con Estado
confesional.
4. El 28 de noviembre y el Black Friday.
Señores: no tengo nada en contra de los baratillos ni del comercio. Comprendo
incluso que la identidad de Panamá se construye en buena medida con base en la
visión del “emporio comercial” y en su economía de servicios. Pero resulta preocupante
que adoptemos el Black Friday, tan asociado en los Estados Unidos de América
con el Día de Acción de Gracias, una conmemoración de la historia específica de
ese país, en las fechas que coinciden con el 28 de noviembre, día de nuestra
independencia de España, todavía sujeto a los días puente y ahora desplazado
por el Black Friday de Panamá. Estas circunstancias avasallan la memoria
histórica de tan importante fecha que nos identifica con el proyecto libertario
de los países de América Latina y con el hermoso proyecto de la Gran Colombia,
la Patria Grande de Simón Bolívar. ¿Acaso no podríamos mover esa fecha para
mediados de noviembre y otro mes? De esta forma enalteceríamos nuestra memoria
y sentido de pertenencia con las independencias de América Latina y
evitaríamos, al menos parcialmente, que el desenfrenado apetito consumista nos
devore la memoria histórica.
Muchas Gracias,
Ana Elena Porras.
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Luisa Toro Cofre
67 años después de su partición, Palestina sigue
reclamando justicia
EL domingo 29 de
noviembre se conmemoró el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo
Palestino, una fecha que rememora la Resolución 181(II) aprobada por la
Asamblea General de Naciones Unidas en 1947 sobre la partición de Palestina.
Con motivo de este día, se celebran numerosos actos culturales alrededor del
mundo, especialmente en la sede central de Naciones Unidas en Nueva York. Unos
eventos, que por más que la comunidad internacional agradezca, no pueden ni
deben limitarse a una mera reivindicación anual.
Para los más jóvenes y los menos entendidos en el tema, la partición de
Palestina se decidió sin consultar con su población autóctona. Pese al calado y
la importancia de una decisión de estas características, se ejecutó únicamente
basándose en el documento presentado por Sir Arthur James Balfour y aprobado en
primera instancia por EEUU. Esta declaración, publicada el 2 de noviembre de
1917 tras la conquista definitiva de Palestina por las tropas británicas, fue
una manifestación formal del gobierno británico por la cual éste se declaraba
favorable a la creación de un hogar nacional judío en Palestina.
Años más tarde, en 1939, el conocido como "Libro Blanco" redactado por el Gobierno de Mandato Británico revisaría por completo todas sus políticas contra Palestina reconociendo el derecho de los palestinos a establecer un Estado propio e independiente. Sin embargo, esta nueva declaración política quedaría en el olvido prevaleciendo la declaración Balfour por la cual Palestina acabaría dividiéndose. Finalmente, y sin contar con aquello que pudiera objetar o argumentar el pueblo palestino, el 54% de su territorio pasaría a formar parte de un nuevo estado nacional judío.
El resto de la historia es más o menos conocida por todos. Tras innumerables guerras la ocupación se expandió con asentamientos ilegales que continúan hoy en día, absorbiendo tierras, derribando casas, expulsando a sus legítimos habitantes, levantando muros, y negando todo legítimo derecho a un pueblo que quiere vivir en paz. La situación se hizo – y sigue siendo – insostenible. De hecho, hoy en día, sigue sin respetarse la Resolución 194 aprobada por Naciones Unidas aprobara en 1948, la cual reconoce el derecho al retorno de los refugiados que deseen volver a sus hogares, a disponer de sus bienes y a ser compensados en caso de no regresar.
En la actualidad, la población civil se encuentra harta de vivir en una cárcel sin techo, con inseguridad alimentaria, cortes eléctricos, agua potable insuficiente y de baja calidad, escasez de medicamentos, escuelas destrozadas y un alto índice de desempleo. Una situación económica que se ve agravada, tal y como muestran numerosos informes como el de la UNCTAD de principios de 2015, en parte debido a los cientos de millones de dólares que Israel retiene procedentes de ingresos aduaneros palestinos.
El muro, declarado ilegal, sigue en pie y el apartheid continúa vigente. Y desde GNRD nos preguntamos, ¿acaso las resoluciones de la ONU pueden incumplirse reiteradamente y sin consecuencias? ¿No es bastante con ocho años de bloqueo económico, tres operaciones militares en Gaza, una economía destrozada y una reconstrucción que no llega por el miedo que existe entre los donantes a que otro conflicto vuelva a destruirlo todo?
El pueblo palestino sufre 67 años de exilio. ¿Cuánto más debemos esperar para que la comunidad internacional deje ya de mirar hacia otro lado? ¿Hasta cuándo tienen que esperar los palestinos para tener una vida digna? Palestina no puede ser ignorada, tiene una historia milenaria, tradiciones y cultura propia que deben ser reconocidas y respetadas no precisamente una vez al año.
Sonia Almonacid, Investigadora/Reportera para la región de Oriente Medio y Norte de África. Global Network for Rights and
Años más tarde, en 1939, el conocido como "Libro Blanco" redactado por el Gobierno de Mandato Británico revisaría por completo todas sus políticas contra Palestina reconociendo el derecho de los palestinos a establecer un Estado propio e independiente. Sin embargo, esta nueva declaración política quedaría en el olvido prevaleciendo la declaración Balfour por la cual Palestina acabaría dividiéndose. Finalmente, y sin contar con aquello que pudiera objetar o argumentar el pueblo palestino, el 54% de su territorio pasaría a formar parte de un nuevo estado nacional judío.
El resto de la historia es más o menos conocida por todos. Tras innumerables guerras la ocupación se expandió con asentamientos ilegales que continúan hoy en día, absorbiendo tierras, derribando casas, expulsando a sus legítimos habitantes, levantando muros, y negando todo legítimo derecho a un pueblo que quiere vivir en paz. La situación se hizo – y sigue siendo – insostenible. De hecho, hoy en día, sigue sin respetarse la Resolución 194 aprobada por Naciones Unidas aprobara en 1948, la cual reconoce el derecho al retorno de los refugiados que deseen volver a sus hogares, a disponer de sus bienes y a ser compensados en caso de no regresar.
En la actualidad, la población civil se encuentra harta de vivir en una cárcel sin techo, con inseguridad alimentaria, cortes eléctricos, agua potable insuficiente y de baja calidad, escasez de medicamentos, escuelas destrozadas y un alto índice de desempleo. Una situación económica que se ve agravada, tal y como muestran numerosos informes como el de la UNCTAD de principios de 2015, en parte debido a los cientos de millones de dólares que Israel retiene procedentes de ingresos aduaneros palestinos.
El muro, declarado ilegal, sigue en pie y el apartheid continúa vigente. Y desde GNRD nos preguntamos, ¿acaso las resoluciones de la ONU pueden incumplirse reiteradamente y sin consecuencias? ¿No es bastante con ocho años de bloqueo económico, tres operaciones militares en Gaza, una economía destrozada y una reconstrucción que no llega por el miedo que existe entre los donantes a que otro conflicto vuelva a destruirlo todo?
El pueblo palestino sufre 67 años de exilio. ¿Cuánto más debemos esperar para que la comunidad internacional deje ya de mirar hacia otro lado? ¿Hasta cuándo tienen que esperar los palestinos para tener una vida digna? Palestina no puede ser ignorada, tiene una historia milenaria, tradiciones y cultura propia que deben ser reconocidas y respetadas no precisamente una vez al año.
Sonia Almonacid, Investigadora/Reportera para la región de Oriente Medio y Norte de África. Global Network for Rights and
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(507) 66062303
(507) 66062303
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S.P.P.
Colegio Nacional de Periodistas,
Aso. de Periodistas Católicos de Panamá..
ARTE Y
DIAGRAMACIÓN: Yovanka


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