Excelente artículo referido a aquellos sin principios, ética y moral sobre la patria que los vio nacer y de la revolución de hombres que han dado su vida por el porvenir y bienestar de todos. Hombres que no piensan en recibir nada a cambio por sus acciones humanitarias, lejanas de la codicia y del poder que corrompe al hombre, ese ser que capaz de ayudar en vez de generara más guerras y miserias.

Siempre, no sé por qué razón, cuando nos referimos a la sarta de mentiras que perenemente dicen algunas personas a través de los medios, nos viene a la mente el personaje infantil de Pinocho, el niño de madera que al decir falsedades le crecía la nariz. Luego, esta primera impresión, digamos, algo infantil, pasa de inmediato y entonces cuestionamos en cómo estos embusteros logran sobrevivir con su mentira.
