Esta cumbre es el precedente para las transformaciones propuestas a alcanzar en la región del caribe mediante la cooperación, complementación y la integración de los países miembro. Se hace necesario que los acuerdo propuestos no queden en meras declaraciones sino que estas tengan un plan de cumplimiento con vista a obtener los resultados propuestos.
Raúl ratificó la más firme solidaridad con el hermano pueblo venezolano, el gobierno de Nicolás Maduro y la Revolución bolivariana iniciada por Hugo Chávez que enfrenta la investida desestabilizadora y la guerra económica de quienes quieren barrer las consquistas económicas que benefician a quienes vivieron en la pobreza. Expresó su solidaridad con el pueblo brasileño y le gobierno de Dilma Rousseff y ratificó sus satisfacción por los avances en el proceso de paz en Colombia: “Se continuarían los esfuerzos para lograr acuerdos por el fin del conflicto armado en esa nación”.
Nunca olvidaremos que al constituirse la AEC en julio de 1994, los hermanos caribeños defendieron nuestra pertenencia a esta entrañable familia cuando Cuba atravesaba por una situación difícil.
Agradece el apoyo expresado en la IV Cumbre de la CELAC al reclamo de devolución de territorio ocupado ilegalmente en la Base Naval de Guantánamo.
