Por: Olimpo A. Sáez M
En forma relajada, desapercibida, calculada, los últimos gobiernos han permitido la violación constante de la aplicación de las normas legales para regular la migración extranjera y mucho más, cuando algunas de las nacionalidades se convirtieron en una mina de oro para que muchos funcionarios se enriquecieran.
No han faltado empresarios calculadores y despistados ciudadanos, que utilicen el ya consabido criterio de que “los panameños no nos gusta trabajar”, a diferencias de los extranjeros, que son serviciales, corteses y que trabajan como unos mulos para recoger sus reales.
En el mundo de la construcción y en el mundo de la informática se utiliza el argumento, que carecemos de técnicos, que necesitamos prepararnos mejor, que no conocemos el inglés, y que por lo tanto se necesita importar trabajadores del exterior que cubran esos faltantes. Y por allí sigue un desfile de justificaciones, algunas razonables y otras inventadas.
La Cinta Costera, la I, la II y la III, lo mismo que la Ampliación del Canal de Panamá, el Metro Tren, los hospitales y las carreteras ampliadas, construidas durante la administración de Martinelli, dieron pie y nos hicieron creer que los panameños no teníamos obreros suficientes, ni técnicos para enfrentar los retos. Los panameños fuimos relegados y los ingenieros, arquitectos y técnicos panameños, fueron a la cola a recoger las migajas que les tiraban las empresas extranjeras.
¿Y ahora qué hará el Gobierno panameño para enfrentar el MILLON DE EXTRANJEROS, que querrán seguir viviendo y trabajando en Panamá? ¿A quiénes se les dará trabajo primero? Quiénes tendrán prioridades en los hospitales y centros de salud? ¿Cómo los integraremos a nuestra historia, a nuestras luchas y al futuro que queremos construir para todos los panameños?
No se trata de xenofobia ni de nacionalismos extremos, porque aquí hemos convivido con los extranjeros. Se trata de seguridad nacional. De prevenir el desastre. De conservar lo poco que tenemos para los panameños. 3 millones y medios de panameños y UN MILLON DE EXTRANJEROS, es demasiado y todo para que un grupo de bellacos se llenaran los bolsillos. AQUÍ SI CABEN LOS LEMAS: PANAMA PRIMERO Y EL PUEBLO PRIMERO.
DOMINGO 30 DE AGOSTO DE 2015. PAGINA DE OPINION. EL SIGLO.
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