Por Yailé Balloqui Bonzón
En 1979 Surinam y Cuba establecieron vínculos diplomáticos en
circunstancias totalmente distintas a las actuales en términos de
geopolítica, pero hoy «nuestras relaciones bilaterales y de cooperación
viven un momento de excelencia».
Así lo manifestó el embajador de esa nación en Cuba, Ike Desmond
Antonius, en conversación con JR a propósito de cumplirse este 2014,
tres décadas y media de ese acercamiento.
Ambas naciones caribeñas mantienen lazos fraternales de amistad y
cooperación que se traducen en beneficios para el desarrollo social,
económico y político mutuos.
Según detalla el embajador, Cuba ha cumplido un papel fundamental en
la formación de cuadros de Surinam. Hoy el actual Ministro de
Agricultura de esa nación, el Presidente del Banco Central y el ex
Ministro de Salud, se formaron y graduaron como profesionales en esta
nación.
Más de 20 colaboradores médicos cubanos trabajan en los lugares más
alejados de Surinam brindando su servicio, y ocho entrenadores
deportivos preparan a los atletas. «Surinam está entrando en el mapa
deportivo caribeño, gracias a Cuba», resaltó Ike Desmond Antonius.
La industria láctea, el petróleo y la agricultura son áreas en las cuales esta Isla también coopera con especialistas.
Actualmente estudian en Cuba 59 jóvenes surinameses y de ellos, 50 se forman en carreras de salud.
Recordó además el diplomático que en estos momentos Surinam, como
presidente pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur),
apoya todos los esfuerzos que se realizan dentro del foro en apoyo a
Cuba y desde el bloque o fuera de este, Surinam repudia cualquier tipo
de injusticia que pueda sufrir el pueblo cubano y que pueda ser un
intento para su desestabilización.
Mi pueblo agradece al cubano por el apoyo y la solidaridad que nos ha
brindado, compartiendo lo poco que tiene con nosotros y otros muchos
pueblos del mundo, destacó Antonius.
En términos culturales, las relaciones entre ambas naciones también
gozan del excelente momento histórico por el que transitan, añadió.
En julio próximo, la tradicional Fiesta del Fuego que cada año se
desarrolla en Santiago de Cuba, estará dedicada a Surinam y resalta que
«la cooperación cultural ha permitido un gran acercamiento entre los dos
pueblos, especialmente con el heroico pueblo santiaguero».
En ese sentido, Ike D. Antonius recordó que, aunque Surinam ha
participado en varias ediciones del evento, «para nosotros significa un
alto prestigio que se nos dedique esta 34 edición. Haremos brillar ese
festival», afirmó.
«El tesoro del Caribe no son solo las riquezas naturales con que
contamos, sino somos nosotros mismos, los caribeños. Independientemente
de nuestras raíces, todos somos parte de un mismo árbol que está dando
frutos».
Para esta celebración se espera la presencia del presidente surinamés
Desiré Delano Bouterse, quien ya ha estado en Cuba en varias ocasiones,
una de ellas, en noviembre de 2012 brindando personalmente su
solidaridad con el pueblo de la Ciudad Heroína cuando fue brutalmente
azotada por el huracán Sandy. También, participó en la II Cumbre de la
Celac celebrada en La Habana en enero último.
Los vientos integracionistas que hoy recorren Latinoamérica y el
Caribe no le son ajenos a Surinam y el diplomático explica que la
Unasur no es más que el resultado de la necesidad de una mayor
cooperación sur-sur, al igual que lo son la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Comunidad de Estados del
Caribe (Caricom), en los cuales el Gobierno de Paramaribo también cumple
un papel activo.
Cuando se habla de procesos de integración, los intereses entre estos
tres mecanismos no son muy distintos. Al tener la responsabilidad de
dirigir la Unasur durante este período, los esfuerzos de la dirección
surinamesa están volcados a introducir el tema de la participación de la
juventud en todos estos procesos integracionistas, explica Ike Desmond
Antonius.
«Es la juventud quien en el futuro va a tener que dar seguimiento a las decisiones que tomamos hoy día».
La población total de los países que integran este bloque
integracionista suman alrededor de 400 millones y más de la mitad de
ellos son jóvenes. El Gobierno de Surinam desarrolla con la juventud
políticas inclusivas que les permiten a las nuevas generaciones influir
en decisiones de tipo nacional. «Queremos compartir esta experiencia con
el resto de las naciones de la Unasur».
Los grandes cambios que necesita América Latina van dando pequeños pero firmes pasos, añadió Ike Desmond Antonius.
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