Cuando leemos artículos interesantes como estos, uno puede llegar a la conclusión de la gran violación de los DDHH por el gobiernos de los Estados Unidos hacia Cuba. Entonces oímos y vemos que uno de los puntos a tratar en la apretada agenda de la visita de Obama a Cuba, es hablar de los derechos humanos, y de qué derecho va hablarle Obama a los cubanos, cuando su país por más de 50 años ha violado los derechos a pueblo cubano con todas las sanciones y restricciones económicas impuesta, que a su vez por no obtener determinado medicamento muchos niños, mujeres y hombre han perdido su vida; cuando su propio país es el causante del estado económico en que se encuentran millones de cubano y que el gobierno cubano a pesar de esa situación a logrados sobreponerse a ese injusto bloqueo con la ayuda de 189 países amigos y hermanos, a los cuales el pueblo le agradece por su apoyo en cada votación ante la Naciones Unidas por el fin ese genocidia bloqueo. Muchos norteamericano desconocen a donde va a parar sus contribuciones, pero sepas que estos solo tiene uno destino, las arcas de la mafia anti-cubana en Miami, los programas como la USAID y los personajes que se prestan para este juego como Marcos Rubio y toda la disidencia en cuba que lo que busca es dinero.
“Obama tiene mucho espacio legal para cambiar los reglamentos (que limitan el comercio con Cuba). No hay dudas. En la imagen, la Casa Blanca en febrero de 2016. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Ya sabíamos de la sutil adecuación del lenguaje a los fines políticos. El concepto de “promoción de la democracia”, que el gobierno de Estados Unidos ha utilizado para Cuba, solo sustituyó otro término cargado de resonancia peyorativa, como un conjuro mágico por el que se deseaba exorcizar la realidad. “Promoción de la democracia” suena menos peligroso que “subversión” o “intervención en los asuntos internos de otro país”, pero llámese como se llame, los fines no dejan lugar a la ambigüedad.
Cuando leemos artículos interesantes como estos, uno puede llegar a la conclusión de la gran violación de los DDHH por el gobiernos de los Estados Unidos hacia Cuba. Entonces oímos y vemos que uno de los puntos a tratar en la apretada agenda de la visita de Obama a Cuba, es hablar de los derechos humanos, y de qué derecho va hablarle Obama a los cubanos, cuando su país por más de 50 años ha violado los derechos a pueblo cubano con todas las sanciones y restricciones económicas impuesta, que a su vez por no obtener determinado medicamento muchos niños, mujeres y hombre han perdido su vida; cuando su propio país es el causante del estado económico en que se encuentran millones de cubano y que el gobierno cubano a pesar de esa situación a logrados sobreponerse a ese injusto bloqueo con la ayuda de 189 países amigos y hermanos, a los cuales el pueblo le agradece por su apoyo en cada votación ante la Naciones Unidas por el fin ese genocidia bloqueo. Muchos norteamericano desconocen a donde va a parar sus contribuciones, pero sepas que estos solo tiene uno destino, las arcas de la mafia anti-cubana en Miami, los programas como la USAID y los personajes que se prestan para este juego como Marcos Rubio y toda la disidencia en cuba que lo que busca es dinero.

“Obama tiene mucho espacio legal para cambiar los reglamentos (que limitan el comercio con Cuba). No hay dudas. En la imagen, la Casa Blanca en febrero de 2016. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Ya sabíamos de la sutil adecuación del lenguaje a los fines políticos. El concepto de “promoción de la democracia”, que el gobierno de Estados Unidos ha utilizado para Cuba, solo sustituyó otro término cargado de resonancia peyorativa, como un conjuro mágico por el que se deseaba exorcizar la realidad. “Promoción de la democracia” suena menos peligroso que “subversión” o “intervención en los asuntos internos de otro país”, pero llámese como se llame, los fines no dejan lugar a la ambigüedad.


















