Es un hecho histórico para ambas naciones el haber iniciado este proyecto de normalización a pesar de las diferencias políticas existentes entre ambas, pero lo que no se puede negar, que los mandatarios de ambas naciones ha sabido conducir este dialogo con el respeto diplomático merita este proceso entendimiento. Muchos estamos consiente que el presidente Raúl Castro y la dirección histórica de la revolución han sabido mantener una trayectoria consecuente y conducir este proceso con total inteligencia y sentido práctico, lo que no significa que entregaran a la patria a su contra-parte.

Tomado de: Obama in Havana
Barack Obama, el presidente de los Estados Unidos, y la nación cubana tienen metas comunes: poner fin al bloqueo o embargo, y camino al destino, avanzar en la normalización de las relaciones entre dos países y pueblos que, a pesar de roles, asimetrías, y diferencias de enfoque, procuran convivir.
Debido a sus coincidencias históricas, los líderes de Estados Unidos y Cuba tienen también en común críticos y adversarios. Se trata de realidades que hasta hace poco eran difíciles de imaginar. En la Casa Blanca no hay ahora un gobernante blandiendo un garrote, tampoco una zanahoria.










